sábado, 28 de mayo de 2011

+

Me sinto estúpida, indecisa e impulsiva. Impaciente, el tiempo no es mi mejor compañero, debo admitirlo. Pero debería ser lo suficiente lista para pedirme confianza; porque sé que él lo necesita, porque sé que él también me la está suplicando.
No veo llegar el día en que pueda abrazarlo sin saber que él desearía que fuera otra quien lo hiciera; aunque quizás no lo haga, por lo tanto, de nuevo vuelvo a pensar en que soy demasiado insegura. No creo que sea él quien, después de pasar la tarde juntos, vuelva a casa con ganas de más, con un único pensamiento rondando en su cabeza.
Siento que hay algo que nos separa, algo o, mejor dicho, alguien. Y no sé si quiere que ese alguien desaparezca. Porque sé con seguridad, que le interesa más su opinión que la mía; que si le dieran a elegir, no tardaría en decantarse por ella. Pero lo entiendo, no puedo reprocharle ni exigirle nada; no soy quien para hacerlo. Así que, tiene todo el tiempo del mundo para hacerme ver que no es así, sé que lo está intentado, sé que no se lo pongo fácil: las cosas no son fáciles. Le dejo que vaya formando parte de mi vida, poco a poco, hasta volverse imprescindible. Le diré que cada vez falta menos, que lo está consiguiendo. Cada vez echo más en falta estar junto a él y poder decir que es mío. Mío para siempre. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Atresmetrossobreelcielo

"Estábamos destinados a estar juntos, no valían las negativas, ni la gente que estuviera por el medio."