Escondida detrás de una columna, en silencio pero con el corazón a mil por hora, habla en voz baja para sí misma. Quizá para tapar el ruido de su corazón, que en realidad está latiendo a dos mil por hora. Después, se arma de valor. Respira hondo y lentamente se asoma.
-Allí está. !Lo sabía, lo sabía!
No hay comentarios:
Publicar un comentario